Parral Sin Rumbo
¿El Municipio ya agarró el rumbo?
La política en Parral es como una mina vieja: lo que parece una veta, a veces resulta ser puro polvo. Ya que el nuevo gobierno que prometía ser el nuevo rostro del poder en la región, parece haber olvidado la brújula en la campaña. Llegó con un gran empuje ciudadano, pero hoy muchos no saben si se gobierna… o se administra a la inercia de la improvisación.
¿Dónde quedó el discurso del cambio, la cercanía con la gente, las soluciones a pie de tierra? Este gobierno aún tiene tiempo para corregir el rumbo, pero ya no margen para excusas. Las banquetas siguen rotas, los jóvenes sin oportunidades, y los parralenses con la ceja más levantada que nunca.
Si el rumbo lo trae, que lo diga con hechos. Y si no, que no culpe a la brújula… sino al timón.
JMAS Parral: más perdidos que nunca
Si algo se nota en cada rincón de Parral, es el estado de abandono del agua y el drenaje. Y no, no es por falta de lluvia que como decía Duarte, “el cielo bendijo a Parral”, sino por falta de gestión, planeación y liderazgo en la Junta Municipal de Agua y Saneamiento.
Mientras los vecinos de la Héroes o de la Federico Piñón y del la Col del Parque padecen fugas eternas, drenajes colápsalos y cobros que parecen de lujo, la JMAS parece estar más ocupada en justificarse que en solucionar. El agua no llega a tiempo, pero las tarifas sí. Y los baches, por supuesto, son su marca registrada de cada fuga disque “reparada”.
Lo más alarmante no es que estén perdidos, sino que parecen cómodos en ese extravío. La gente no exige milagros; exige que, al menos, alguien levante el teléfono… y no para dar largas, sino respuestas.
¿César Duarte, más héroe que villano?
No hay nombre que despierte más pasiones en Parral que el de César Duarte. Para muchos, el “hombre que transformó Parral”, para otros, el villano de Chihuahua o de Corral. Y aunque hoy su figura aparece en los pasillos políticos más como un eco que como una presencia, en esta región su sombra aún da para mucho.
¿Héroe? Ahí están las obras: hospitales, escuelas, caminos y, como él mismo lo diría , “Que el cielo bendiga a Parral” con lluvia de recursos.
Y valla que Cesar lleva más bailes desde que está en libertad, que Corral obras en todo su gobierno.
¿Villano? Ahí están los expedientes X inventados , los cargos, y no que qué más. Lo cierto es que mientras Duarte está libre bajo proceso, muchos en Parral se preguntan si acaso fue el último político que volteó a ver a esta región con algo más que promesas recicladas.
Y como en el viejo Oeste que tanto nos gusta por acá: Tal vez fue el forastero que salvó al pueblo….
Conclusión
Parral no necesita mesías ni mártires. Necesita políticos que dejen de hacerle campaña y se pongan a trabajar, funcionarios que trabajen desde el territorio y no desde el escritorio, y una ciudadanía que no se conforme con la nostalgia de los que “sí hacían algo”, sino que exija a los que hoy tienen el poder… y lo desperdician.
Aquí, en esta tierra de historia y resistencia, la memoria pesa. Y también la factura política.


